Metodología de las clases

El procedimiento de acceso a esta oposición, consiste en preguntas de tipo test exclusivamente, y nuestra experiencia nos hace pensar que el método más idóneo de preparación es el basado en clases eminentemente prácticas.

Cada semana el opositor tiene dos clases, una con cada preparador, ya que estos van rotando de modo que se ven todas las partes del temario simultáneamente.

La primera parte de cada una de las clases se dedica a hacer un test de entre 70 y 90 preguntas, además de uno o dos supuestos prácticos.

La segunda parte de la clase la dedicamos a explicar los aspectos más dificultosos del tema, a la resolución de las dudas que plantea el opositor y a la corrección del test, donde se suscitan las cuestiones claves de cada tema y el contenido que el alumno deberá retener con mayor intensidad.

Creemos que los supuestos prácticos constituyen una parte muy importante de la oposición, probablemente la más importante y difícil, y por ello no se pueden dejar para el final. Nuestros alumnos resuelven supuestos durante todo el año, y los que superan el primer ejercicio reciben una preparación intensiva hasta la realización del segundo examen.